PETROANALYSIS || ARTICLE

Cobertura financiera petrolera como una alternativa para estabilizar los ingresos fiscales en países exportadores netos de crudo.

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September 16, 2018

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Karla Rebolledo

Artículo original de Karla Rebolledo

PARTE1.

Antecedentes

Desde los orígenes de la humanidad los comerciantes han tratado de reducir el riesgo atribuible a la entrega de los suministros y a la variación en los precios. Así, los inicios de los mercados de futuros se remontan hasta la Edad Media y se crearon para reducir la variación de los precios de los bienes agrícolas y establecer un flujo constante en el ingreso de agricultores y comerciantes.

De esta manera, el mercado a través del cual se tranzan contratos de futuros, opciones y a plazos se denomina mercado de derivados, pues el valor de estos instrumentos, depende del valor de otro activo, denominado activo subyacente.

Para que los derivados surjan como objeto de negociación es necesario que los activos subyacentes sean fácilmente negociables, que estén disponibles en cantidades suficientes y sujetos a variaciones en el precio. Estas variaciones (volatilidad) crean oportunidades que, por supuesto, atraen a especuladores, pero también permiten, a quienes lo anhelen, protegerse frente a algún riesgo.

En los últimos años, las materias primas han cobrado un inesperado protagonismo como activos de inversión. Están convirtiéndose en una clase más de activos de cualquier cartera, pero con elevada volatilidad en sus precios.

Dentro del conjunto de materias primas denominadas “commodities”, existen algunas cuyos mercados de futuros presentan un mayor grado de liquidez y permiten un descubrimiento más eficiente del precio. Este es el caso del petróleo, con volúmenes de contratación que desde su creación han aumentado de manera exponencial. Este elevado crecimiento de los volúmenes de contratos intercambiados en los mercados es consecuencia tanto de la evolución histórica de la formación de precios en el mercado de físicos, como del aumento del número de los participantes en el mercado de futuros.

Por una parte, está la importancia histórica que han conseguido los mercados de futuro como formadores de precio, en detrimento de los contratos de abastecimiento a largo plazo que regían históricamente las formas de comercialización del petróleo entre países productores y consumidores. Por otra, están los nuevos participantes en el mercado: inversores financieros que asumen riesgos y que permiten que el mercado gane en liquidez y profundidad.

El petróleo como activo financiero y su impacto en las finanzas de los países productores

El petróleo cotiza en los principales mercados bursátiles del mundo y su precio se fija internacionalmente, por lo cual puede variar de forma rápida, sustancial e impredecible. Diversos estudios han demostrado que el petróleo es una de las materias primas cuya cotización registra una de las mayores volatilidades.

Dicha volatilidad en el precio del petróleo impacta significativamente en los ingresos fiscales y en las finanzas públicas en general, de aquellos países productores de crudo con elevada dependencia en las exportaciones petroleras.

En este sentido, los Gobiernos típicamente enfrentan dos tipos de riesgo por los precios del crudo. El primero, está relacionado con los ingresos por producción y exportación. El segundo, por la vía de los subsidios, toda vez que los Gobiernos productores de crudo, tienden a suavizar los precios domésticos de los productos derivados del petróleo, para mitigar el impacto social, económico y político sobre la población.

En ausencia de oportunidades de financiamiento, cuando los precios bajan, los Gobiernos usualmente realizan recortes del gasto público o incrementan otros ingresos. Sin embargo, esto es difícil de realizar de forma rápida y eficiente. Las políticas usuales para enfrentar caídas en los ingresos fiscales están asociadas a imponer mayor carga tributaria al sector privado y personas naturales, financiamiento monetario, variaciones en el tipo de cambio y reestructuración de deuda. Por otro lado, ante alzas de precios, el incremento del gasto público es más cómodo pero difícil de hacerlo eficientemente, sin generar costos inflacionarios y distorsiones a la economía real.

Existen otros mecanismos a los que los Gobiernos usualmente recurren para enfrentar la volatilidad en sus ingresos fiscales, como, la creación de Fondos de Estabilización Monetaria, que de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), fallan en estabilizar las finanzas a menos que estén acompañados de otras acciones de política económica. Por otro lado, el financiamiento, también destaca como el mecanismo por excelencia para hacer frente a temporadas de disminución de ingresos fiscales, pero el problema recae en que en momentos de caídas de precios petroleros, la nación exportadora encontrará más difícil el levantamiento de recursos y deberá enfrentar mayores costos de financiamiento.

En general, una elevada dependencia a los ingresos petroleros, implica dificultades de planificación, puesto que los Gobiernos suelen basar sus presupuestos nacionales en proyecciones de precios del crudo, que pueden resultar errados.

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