PETROANALYSIS || ARTICLE

La Constitución de la OPEP

Article by

Petroanalysis Team

Análisis del Entorno

Sobre la obra y vida de Juan Pablo Pérez Alfonzo se ha escrito y publicado mucho y en diferentes idiomas. En 2007, Eduardo Mayobre publicó un libro sobre su biografía .

En la Recensión que la Academia de Ciencias Económicas, Mazhar Al-Shereidah presentó un documento que a continuación reproducimos , por considerar que en el mismo se aporta el análisis de realidades de carácter económico, financiero, político y geopolítico , las cuales dictaron la necesidad de constituir un ente petrolero internacional de objetivos y características como las reflejadas en el Acta Fundacional de la OPEP, firmada en Bagdad el 14 de septiembre de 1960 .

El gobierno de Irak fue el anfitrión del histórico acontecimiento y sus expertos petroleros habían desempeñado roles fundamentales y pioneros en la Oficina de Asuntos Petroleros de la Liga de Estados Árabes .

Soplaban, tanto en el Caribe como en el Medio Oriente vientos huracanados que amenazaban no sólo la estabilidad del la estructura de la industria petrolera internacional, sino la estabilidad de ambas regiones petroleras de importancia central mundial.

Muy buenos días y muchísimas gracias al Presidente y demás miembros de la Academia de Ciencias Económicas por haberme ofrecido esta oportunidad de participar en un tema que evoca para mí una parte del pasado, al tener la dicha de haber conocido y trabajado con Pérez Alfonso.

Como «estudiante voluntario», acudía puntualmente los días jueves a su casa, entre las 2 y las 5 de la tarde, a las reuniones con un grupo de estudiosos preocupados por el tema del petróleo. El grado de nacionalismo y de conciencia venezolana de Juan Pablo Pérez Alfonso, no está en discu­sión aquí. Uno de mis libros está dedicado a su memoria.

El autor del texto que estamos comentando, utiliza el libro de Daniel Yergin para informamos sobre Pérez Alfonso. Yo prefiero recurrir a Luis Beltrán Prieto, a Enrique Tejera París, entre otros, sobre todo en publicaciones de la Revista Política, órgano del partido Acción Democrática, cuando real­mente las actividades parlamentarias se publicaban y se discutían como debería ser siempre en una sociedad democrática.

Voy a limitar mis observaciones al tema de la OPEP, ya que el autor no lo trata con la visión mun­dial que ello amerita.

La docencia para mí ha sido y sigue siendo mi principal oficio y área de preocupación, por lo que los eventos históricamente importantes no se pueden dejar de lado. Por lo tanto, es obligatorio desde el punto de vista metodológico, colocar los temas dentro del con­texto internacional, donde las lechas son sumamente importantes.

¿Envía el Presidente Betancourt a diez y ocho personalidades como delegación observadora al Primer Congreso Árabe de Petróleo para crear una organización con el fin de combatir a las com­pañías petroleras?

Veamos las condiciones en los países árabes: Irán, gobernado por el Sha , quien apenas seis años antes había vuelto a su trono por un golpe de la CIA; Kuwait, todavía era un Protectorado británi­co; y en Arabia Saudita estaba Dhahrán, la mayor base militar estadounidense en el Medio Orien­te. ¿Cómo es posible que países de estas características, formaran libre y soberanamente una organización que pudiera amenazar los intereses de las compañías petroleras?

Hay que recordar el desacuerdo de Rómulo Betancourt con el Decreto de Sanabria del 19 de di­ciembre de 1958, elevando la tasa impositiva a las Compañías. También la visión de Betancourt queda testimoniada con motivo de la creación de la CVP en 1960, cuando dijo «Esta empresa nuestra no viene a competir con las empresas privadas»’.

La «Doctrina Petrolera» en Venezuela sostenía lo seguro y confiable del suministro petrolero ve­nezolano en tiempos de paz y de guerra. Explícitamente, la Doctrina enfatiza la ventaja venezola­na sobre los competidores del Medio Oriente.

Rómulo Betancourt, en 1967, sinceró dicho pensamiento cuando escribió sobre «Lo favorable para el petróleo venezolano de la conmoción en el mundo árabe»2, cuando se refería al incremen­to de la producción que ordenaron las compañías concesionarias en Venezuela, debido a la Gue­rra Árabe-Israelí y al segundo cierre del Canal de Suez en junio de 1967.

Si uno simplemente va a los Estatutos de la OPEP que se fundó en Bagdad en septiembre de 1960, y no en 1961 como aparece en el libro, vemos que en sus estatutos (RES 1.1.3) dice, «1. Los objeti­vos son: garantizara los Países Miembros un ingreso estable que les permita planificar su desa­rrollo económico; 2. Le garantiza a los consumidores un suministro estable; 3. Le garantiza a aquellos que invierten en la industria petrolera ‘valga decir las compañías petroleras transnacio­nales, un justo retorno a sus operaciones».

Vemos, por otra parte, que quien presentó a los dos autores fundamentales no fue Wanda Jablon­sky, corresponsal de World Oil, sino que, según el relato de fosé Antonio Giacopini Zárraga, fue el Doctor Martorano quien presentó a Pérez Alfonso al jeque Abdullah Al—Tariki. «…yo asistí con Bernardo Flores como miembro de la delegación de la Royal Dutch Shell, y recuerdo que fue el Doctor Martorano, quien presentó a Pérez Alfonso al jeque Al-Tariki»3.

Esto comprueba que no fue un evento cerrado a las empresas petroleras, sino que las mismas participaron en el Congreso con nutridas delegaciones. Luce curioso que gente más bien vincu­lada a la actividad petrolera transnacional haya servido de puente para acercar a dos hombres: Pérez Alfonzo y Al—Tariki, en cuyas manos iba a estar entonces la formación de la OPEP.

Recuérdese: en enero de 1959, Fidel Castro llega al poder en Cuba y luego visita Venezuela, creo que entre enero y febrero, y el Aula Magna de la UCV es colmada con jóvenes entusiastas por la Revolución Cubana. De manera que, apenas comienza un modelo en Venezuela, un modelo pre­tendido como democracia, donde el petróleo iba a ser el elemento fundamental, vino la amenaza de un modelo alterno. Además, para Venezuela, el tema de las Restricciones impuestas por el gobierno estadounidense en 1959 ,discriminaba directamente al petróleo venezolano en compa­ración con Canadá y con México.

Enrique Tejera París habla claramente de los costos de producción por barril y compara el de Venezuela a $1,03 con el de Kuwait a $0,74, o los costos generales por año en 1959.

La celebración del Primer Congreso Árabe de Petróleo en abril de 1959, planteó entonces la opor­tunidad de enviar una delegación al Medio Oriente para ver la posibilidad de defender un ingreso petrolero que hiciera posible la materialización de este modelo, necesario no solamente para Vene­zuela sino también para Estados Unidos.

Las compañías petroleras no estaban felices con la merma de sus ganancias que obtenían a nivel mundial y sus estados financieros mostraban que era difícil para ellas garantizarle a Estados Unidos su autosuficiencia petrolera con esos altísimos costos en Estados Unidos y con precios fijos establecidos por la demagogia política en ese país donde, para que un político podía perpetuarse en el Congreso, para ser reelecto, tenía que defender la congelación de los precios.

Las coincidencias ayudaron

Estas coincidencias existen por el interés de los países productores por mayores precios. Por su parte, a las mismas compañías petroleras les interesaba un incremento del precio. Estados Uni­dos, siendo desde 1948 un importador neto de petróleo, en plena Guerra Fría, preocupado por el auge de la producción petrolera en la URSS, necesitaba incentivar mayores inversiones petroleras a través del incremento del precio.

Las compañías petroleras, y más que todo las norteamericanas, fueron en buena parte las que, junto al Departamento de Estado, manifestaron su júbilo por la salida de la British Petroleum (previamente llamada la Anglo Iranian Oil Company) de Irán en 1951. Ésta había monopolizado el 100% del petróleo iraní. Pérez Alfonso relata, en un ensayo publicado en la Revista Política «El camino de Mossadegh»4, con lujo de detalles, el papel de Estados Unidos en el complot contra la British Petroleum. De esta manera, pudieron, una vez salida esta compañía, entrar ellos con un 40%. La British Petroleum tuvo que conformarse con un 40%. Los restantes 20% se repartieron entre la Shell y la Compañía Francesa de Petróleo.

Como un primer paso hacia esta universalización de la fórmula de la Comisión Coordinadora de Conservación y Comercio de los Hidrocarburos, CCCCH, de coordinar la producción para ajustarla a la demanda y en 1960, fue creada la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

Según el testimonio de Enrique Tejera París, en julio de 1961, en la Revista Política:

«En un mundo interrelacionado, es frecuente ver que lo que acontece en una parte del globo, repercute en otra. Esta observación tiene en el caso de Venezuela una aplicación que establece una relación muy particular con respecto al Medio Oriente. La misma data al menos desde 1947, cuando Venezuela se dio cuenta del peligro que representaba ese petróleo de fácil extracción, sacado por una mano de obra pagada en condiciones precarias. Venezuela no podía quedarse inmóvil y en 1947 inició contactos con los gobiernos de irán y de los países árabes».

Para facilitar dichos acuerdos, el propio Juan Pablo Pérez Alfonso, relata:

«Se le encomendó al técnico financiero norteamericano Bradley Murray, que prestaba servicios al Ministerio de Fomento en Caracas, quien había trabajado como asesor financiero en Irán, contactar a la Embajada de Irán en Washington sobre el envío de una delegación venezolana a Teherán. Dicha gestión se realizó y encontró eco positivo en el Embajador que luego sería Pri­mer Ministro de su país, en abril 1951 .7.

Desde el mismo Trienio (1945-1948), Juan Pablo Pérez Alfonso comienza a desarrollar la idea de un «frente común» de productores y exportadores. Fue éste visionario el primero en comprender que los dueños del recurso petrolero necesitaban una organización propia para defender sus in­tereses, como lo habían hecho los productores independientes de Estados Unidos con la Texas Railroad Comission, la cual desempeñó por muchos años un papel de mantenimiento de los precios, al poner un techo a la producción en Texas.

El interés del gobierno venezolano, durante el Trienio, no se materializó, debido al derrocamiento del Presidente Rómulo Gallegos.

Edmundo Luongo Cabello testimonia que e13 de septiembre de 1949, la Junta Militar de Gobierno decide enviar una misión especial a Irán, Kuwait, Arabia Saudita, Irak y Egipto, en busca de un entendimiento internacional.

El proyecto, según Luongo Cabello, de enviar una misión petrolera al Medio Oriente, fue una idea original de Manuel R. Egaña, abrigada con antelación a su nombramiento como Ministro de Fo­mento. ¡Fue Egaña el creador, propulsor y ejecutor: convenció a la Junta Militar!

Imaginarse el nacimiento de la OPEP, en 1959-1960, como el de un nuevo actor geopolítico y ban­dera del Tercer Mundo, ignora la historia en la que, simultáneamente, mientras se enviaban pre­sos políticos a las «colonias móviles» de El Dorado, en octubre de 1949, en lo petrolero el ahora gobierno que derrocó a Rómulo Gallegos, prosigue con los planes de Acción Democrática de 1947 para enviar, en noviembre de 1949, la primera misión venezolana al Medio Oriente.

La misión llevó para el conocimiento de los iraníes , el conjunto de Leyes venezolanas relativas al petróleo: la de Hidrocarburos, la del Impuesto sobre la Renta y la del Trabajo, todas traducidas al árabe y nítidamente caligrafiadas en ese idioma.

La información que sobre el fifty-fifty llegó de Caracas a Teherán en 1949, influyó, sin duda alguna, en el ánimo de Mossadeq cuando éste decidió nacionalizar el petróleo iraní en 1951.

Venezuela contribuyó activamente a la adopción del principio del 50-50 en el Medio Oriente. Esto fue bueno para todos: los fiscos nacionales respectivos recibían más y las compañías petroleras deducían ese pago como costo antes de declarar su ganancia en su país de origen.

Cuando la Misión Especial Venezolana visitó el Medio Oriente en 1949, Venezuela producía 1.32 millones de b/d, mientras que la producción allí era: 476 mil b/d en Arabia Saudita, 246 mil b/d en Kuwait, 561 mil b/d en Irán y 91 mil b/d en Irak.

En 1951, Mossadeq nacionaliza la Anglo Iranian Oil Co. que monopolizaba el petróleo iraní desde 1901.

Tejera París dice que «Cuando advino la crisis Mossadeq, un influyente periódico norteamericano acusó a Venezuela como culpable por una pretendida labor de agitación». 7

En 1950, se celebró en Caracas la Primera Convención Petrolera Venezolana, a la cual asistieron invitados internacionales, entre ellos Abdullah Al-Tariki y Manucher Farmafarmaian, quienes por cierto, más tarde, firmarán el Pacto de Caballeros que dio nacimiento a la OPEP.

En 1951, se celebra el Primer Congreso Venezolano de Petróleo y se invita a un selecto grupo de futuros líderes petroleros de esa región.

Manucher Farmanfarmaian, quien firmó por Irán el Pacto de Caballeros en el Cairo en 1959, dice en una entrevista con Enfoque Petrolero, en septiembre de 1996: «Venezuela, había ocupado un lugar muy especial en mi corazón, porque fui invitado de honor para la celebración del Primer Congre­so Venezolano de Petróleo en 1951. Los mismos invitados que atendí en Irán en 1949 estaban entre los organizadores del evento».

En 1954, el precio del crudo del Medio Oriente sube de $1,77/b a $1,98/b. Paralelamente, el precio en Estados Unidos sube de $2.50/b a $2.75/b. La nueva estructura de precios era necesaria para el bienestar de la industria petrolera estadounidense.

En octubre de 1956, de nuevo hay crisis en el Medio Oriente: el Canal de Suez es nacionalizado y bloqueado.

El precio promedio del barril del petróleo había bajado de $2,60/b en los años 1956-1957 a alrededor de $1,73 en el año 1960.

El costo de producción en Venezuela era, según Abdullah Al-Tariki, de 62 centavos por barril, y en Kuwait de 6 centavos.

Promedio % de las tasas de ganancias realizadas sobre el capital norteamericano invertido en las operaciones entre 1956-1960.


Fuente: Abdullah Al-Tariki , El Petróleo Árabe, Arma en la Lucha. Beirut, Centro de Investigaciones Palestinas, 1967.

No es difícil entender cómo los signatarios del Pacto de Punto Fijo, con sus estrechos nexos con Estados Unidos, renuevan, en 1959, ideas cuyo origen se encuentra en el Trienio 1945-1948: las condiciones geológicas y las realidades económicas tanto en los años 40 como en los 50 y todavía hoy, son más favorables en el Medio Oriente que en Venezuela.

Acontecimientos en el Mundo Árabe facilitaron la creación de la OPEP

Después de la Crisis de Suez en 1956, soplaron en los países árabes vientos de agitación, rebeldía y cambio; se recomendó en la Liga Árabe crear una Oficina Permanente del Petróleo que se trans­forma, en 1959, en Dirección de Asuntos Petroleros, que planteó la creación de una Organización Árabe permanente para «coordinar y determinar entre los países petroleros árabes la política pe­trolera» en materia de producción, refinación, transporte y comercialización. Más adelante, se formuló el Proyecto de Convenio Petrolero Inter-Árabe. Todo esto se regía por un leitmotiv que había adquirido un carácter sagrado para la opinión pública árabe: «El petróleo árabe para los árabes».

J.A. Giacopini Zarraga, me dijo para Enfoque Petrolero :

«Para hablar de la OPEP, hay que remontarse a sus antecedentes, los cuales pueden referirse al establecimiento de la Secretaría Petrolera de la Liga Árabe, a cargo del ingeniero petrolero iraquí Muhammad Salman. Para ese entonces, el petróleo ocupaba un lu­gar central en las discusiones y pensamiento del Mundo Árabe, no sólo para los grandes países productores y exportadores, sino también para países como Siria, Líbano, Egipto. Jordania (países de tránsito petrolero) que servían como territorios de paso del petróleo: terrestre o marítimo».

El 14 de julio de 1958, triunfa en Iraq una revolución cívico militar. En el campo petrolero, el General Kassem inicia, en 1959, duras negociaciones con la Iraq Petroleum Co. Iraq era considerado por sus vecinos como un país revolucionario, de orientación izquierdista, anti-imperialista, pro-soviético en lo externo y pro-comunista en lo interno. Después del triunfo de la Revolución, Estados Unidos desembarcó sus marines en las costas del Líbano y Gran Bretaña lanzó a sus pa­racaidistas en Jordania a fin de abortar la joven Revolución.

El Presidente Nasser pretendía que Bagdad integrara la República Árabe Unida (Egipto y Siria) y que aceptara su liderazgo y visión. En Egipto, los comunistas eran encarcelados por traidores. Pero en Iraq, el Partido Comunista tenía una participación activa. Desde Damasco, Nasser trató de derrocar a Kassem. Comenzando 1959, un sangriento golpe militar fallido contra Kassem fue abiertamente apoyado por la Radio de El Cairo. Lo siguió un intento de magnicidio. Fue el co­mienzo de una enemistad que sólo cesó con el asesinato de Kassem el 8 de febrero de 1963, a raíz de un golpe de estado fascista-anticomunista, apoyado por la CIA, que masacró a más de 5.000 izquierdistas iraquíes. Fue por ello que, en abril de 1959, Iraq no asistió al Primer Congreso Árabe de Petróleo en El Cairo, porque las relaciones con Egipto estaban suspendidas.

Particularidades y características específicas de los Países Fundadores de la OPEP

En abril de 1959, en el Primer Congreso Árabe de Petróleo, se hizo pública la idea de la fundación de un Organismo Árabe Permanente para coordinar la producción, la refinación, el transporte y la comercialización del petróleo.

Con Nasser al frente de Egipto y Siria (República Árabe Unida) y la Liga de Estados Árabes con sede en El Cairo, la idea de usar el petróleo como arma fue una tentación que alertó a los países árabes exportadores de petróleo . El petróleo árabe que Nasser pensaba utilizar no era egipcio, sino Saudita, Iraquí y Kuwaití.

En 1959, año del Primer Congreso Árabe de Petróleo, donde Pérez Alfonso propone la creación de la OPEP, la vida de las reservas petroleras en Venezuela era de 17 años y en los países del Golfo de 94 años.

Las compañías internacionales radicadas en Venezuela habían perforado 5.490 pozos entre 1956 y 1960, mientras que en todo el Medio Oriente perforaron sólo 924 pozos. Pese a esa disparidad en la actividad exploratoria, las reservas petroleras probadas de Venezuela eran de 17 millardos de barriles y las del Medio Oriente de 162 millardos de barriles.

Es en este contexto que se produce la propuesta venezolana de fundar la OPEP, partiendo de consideraciones netamente económicas y técnicas propias de Venezuela y de las concesionarias petroleras que operaban en el país..

El enfoque político-ideológico-nacionalista árabe, quedó excluido. La propuesta venezolana constituyó una fórmula ideal que le permitió a Kassem abortar la pretensión de Nasser de utilizar al petróleo árabe y, por ende, al petróleo de Iraq también como arma al servicio de la política Nasserista. Todos aquellos países Árabes indispuestos o no preparados para enfrentar a los gobiernos y compañías petroleras occidentales, encuentraron en la fórmula de la OPEP una salida conveniente. Los sectores árabes que pretendían politizar el pe­tróleo fueron desarmados por la iniciativa venezolana. El mérito de acordar mecanismos conducentes a mejorar el ingreso petrolero sin recurrir al expediente ideológico, político, fue venezuelano.

En marzo de 1960, se formula el Proyecto de Convenio Petrolero Interárabe.

Era urgente entonces adelantarse a la materialización del Proyecto Interárabe y así se apresuraron los pasos para formar la OPEP.

En septiembre de de ese mismo año, los Ministros de Petróleo de Venezuela, Arabia Saudita, Irán y Kuwait., atendieron la invitación de Kassem y se reunieron en Bagdad. De esta forma, la creación de la OPEP podría ser interpretada como una acción contraria a la visión que Nasser tenía para el uso político del petróleo según su perspectiva del Nacionalismo Árabe.

El logro para Venezuela lo sintetiza Pérez Alfonso en su libro El Pentágono Petrolero:

«La Comisión Coordinadora viene sirviendo en Venezuela tal propósito, y todo hace esperar que los otros centros productores seguirán este ejemplo, lo que la conservación de sus recursos petroleros recomienda’…Habrá de extenderse a los demás productores de petróleo y muy se­ñaladamente a aquellos que concurren al comercio internacional del producto. Como un primer paso hacia esta universalización de coordinar la producción para ajustarla a la demanda»8.

Desde el punto de vista de Venezuela, Enrique Tejera París, en julio de 1961, afirma:

«No hay petróleo que pueda competir con el de los Países Árabes. En un régimen de pura concurrencia uno tras otro, los petróleos de Estados Unidos, Canadá, Venezuela, Irán y URSS, se tornarán sub-marginales. Para Venezuela, en particular una baja de los precios del petróleo puede llegar a ser extremadamente grave. Es posible que en un mundo totalmente estable y pacifico, los petróleos del Golfo Pérsico pudieran desplazar totalmente a los nuestros (en el supuesto de que los países árabes estuvieran dispuestos a dejarse agotar rápidamente sus reservas, sometiéndose a una explotación incle­mente e irracional)»9.

Por su parte, Luis Beltrán Prieto Figueroa, en mayo de 1966, expresa:

«Pero el precio del petróleo en el mundo ¿depende de nosotros solamente? ¿Poseemos noso­tros los mercados del petróleo? No, no los poseemos, por eso fuimos a la creación de la OPEP 1•••1 La OPEP es uno de los elementos de esa política petrolera que no funciona dentro del país… que está fuera de los alcances nacionales, pero que constituye la proyección de la política na­cional fuera de nuestras frontera…10

En cuanto a Estados Unidos y el objetivo de la defensa del precio por parte de la OPEP, es indispen­sable comprender que, siendo el costo de producción de petróleo el más alto del mundo (1959-1960), la baja del precio no sólo perjudicaba a los países exportadores, sino también al productor con el mayor costo. Luis Xavier Grisanti, afirma: «El gobierno norteamericano y las empresas petroleras anglo-estadounidenses, parecen no haber presentado objeciones a la iniciativa venezolana» 11..

Por lo antes expuesto, considero que la Academia tiene una oportunidad singular de estudiar de nuevo a la OPEP para acabar con un mito en torno a la misma como vanguardia del Tercer Mundo y paladín antiimperialista. Es un mito que carece en buena parte de la objetividad científica e histórica.

Gracias.

 


1 Tres años de gobierno democrático: 1959-1962, tomo II, p. 91.

2 Venezuela, Política y Petróleo, p. 969.

3 J. A. Giacopini Zárraga, en entrevista con Enfoque Petrolero, Caracas, septiembre de 1996.

4 Vol. VI, n° 61, mayo de 1967.

5 «Los precios internacionales justos y el ejemplo de la OPEP» en Revista Política, n° 16 , Julio 1961, p. 64.

6 Enfoque Petrolero, entrevista ya citada.

7 Véase el Diario Al Qabas, Kuwait, 2 de enero 1994, basado en documentos secretos británicos desclasi­ficados.

8 Caracas, Ediciones Revista Política. 1967, p. 23.

9 Op. cit., p. 53

10 «En torno a la política petrolera» en Revista Política, n* 49, p. 110.

I I Manuel R. Egaña, Caracas, Ediciones El Nacional (Biblioteca Biográfica Venezolana, vol. 64), 2007.

Share this article